Un camí cap a l'autèntic autoconeixement

CONVERSANDO CON TUNDRA (NO NECESARIAMENTE UNA CONVERSACIÓN DE COACHING)

¿QUIÉN ÉS TUNDRA?

Tundra dice en su Blog, “Soy un farolillo, respondí impulsivamente cuando en un curso nos preguntaron quiénes éramos. Había que ser creativo, original. No lo pensé. Soy un “farolillo”, no es grande, ni pequeño, no es pretencioso y, su única intención es SER para ofrecer algo de luz a aquel que lo pueda necesitar (…) Alguien, al que quiero mucho, me decía: tenemos un potencial ilimitado; y así es, y es con motivo de esa visión, que me permito, al igual que otras muchas personas, explorar partes de mí, ya no en la trastienda o en la retaguardia, sino desde el “front-office” pudiendo mostrar lo que soy”.

Si quieres leer más cosas de las que dice mi amiga Tundra en su nuevo Blog (no os lo perdáis, tiene miga) clicar éste enlace y entraréis en su original mundo del, como digo yo, “gastrocrecimiento emocional”: https://tundrasblog.com

COACH EN APUROS: LAS PREGUNTAS DE TUNDRA

En éste su nuevo proyecto, sin querer o queriendo, que más da, Tundra utiliza la metáfora, hablando de “nuestra cocina” haciendo referencia a nuestra vida. Además, utiliza preguntas potentes a través de una entrevista para hacernos pensar, sentir y plantearnos nuevas perspectivas.

Reproduciré la entrevista que me hizo hace unos días, en la que me hizo “desnudar”, sacando de mi aspectos vulnerables con los que puede conectar cualquier ser humano:

Un sabor: el sabor de los labios pintados y el del jamón ibérico.

Inicio esta andadura entrando en la cocina de Pep Camps Barnet, un pedagogo de 56 años que acompaña a las personas, desde el respeto, en los procesos de crecimiento personal, así como en los procesos de mejora de algunas empresas del país.

Con él, he tenido la suerte de recorrer un trayecto creativo que nos gusta a ambos, el cuento como herramienta de reflexión y de apertura. (Podéis encontrarlo en la sección de libros).

Vamos a adentrarnos en su cocina.

-¿Te gusta cocinar?  Si.

-¿Qué tipo de cocinero eres?

Me gusta probar cosas nuevas, con el riesgo que ello conlleva, porque no necesariamente lo que pruebo, les gusta a quienes conviven conmigo; así que, seguramente, acabo haciendo lo que es típico de mí.

Siento que quizás arriesgo menos de lo que me gustaría.

– ¿Cómo te sientes en” tu cocina” en este momento de tu vida?

En este momento, me gustaría ser más original, más creativo de lo que soy. Hay un potencial latente que todavía está por expresar.

Si, hay un paralelismo entre mi cocina y mi vida, en cómo me cocino.

-¿Hubo algún momento en el que empezaste a prestarle especial atención a “tu cocina”?

No ha habido un momento determinante. Desde muy pequeño me reconozco creyendo y sintiendo que debía cocinar mi propia vida y que cuanto más me dedicase, mejor persona sería. Por ello, siempre he estado centrado en mi “horno” interior, para poder cocinar de la mejor manera posible.

No puedo decir que haya habido un momento, sino, más bien un camino.

-¿Qué tipo de cocina predomina en tu casa?

Intento cocinar desde la calidez, desde el cariño, desde el respeto, desde la libertad, sin invadir el espacio del otro.

Intento que haya buen ambiente y que la discordia sea la mínima.

Cocino desde el consensuar lo que se decide, sobre todo, que sea un espacio de libertad. Me siento como un catalizador, como el fuelle que aviva las brasas.

-¿Qué especies han aportado: calor, picante, dulzura y frescor a tu cocina?.

La dulzura la protagoniza el cariño y la paz de Sandra, mi hija pequeña.

El picante, con la vida y la energía que él mueve, así como la rebeldía, viene de la mano de mi hija mayor, Carla.

El orden en la cocina, vine de la mano de mi actual pareja, Silvia. Tiene una especial capacidad para ver cuándo y en qué momento se ha de cocinar cada cosa para obtener lo que quieres.

En mi caso, las mascotas que comparten nuestra casa, también son “especies” importantes de mi cocina. Duna, una perra Golden Retriever que, falleció hace poco, aportó ternura, proximidad y creó que un ligamen familiar entre nosotros.

Me ha sorprendido la aportación que hace nuestro nuevo integrante, “Drac”, que trae consigo nervio, adrenalina y te conecta mucho con la vida y, aunque inicialmente es muy distinto de Duna, él nos trae algo distinto para este momento y lo integro en mi vida y lo agradezco.

Finalmente, dos agapornis han traído consigo la creatividad y la sorpresa agradable de descubrir cómo un animal puede acercarse de forma tan familiar, sin ningún tipo de adiestramiento.

¿Cuál es tu ingrediente estrella?

Está por descubrir en la creatividad. Creo que debe fluir, entendida la creatividad como la libertad para poder cristalizar aquello que deseo materializar y que quiero llevar a cabo.

Mi creatividad se plasmará de forma distinta a la de mi padre que, como ingeniero, es muy técnico. Esa forma distinta, está por descubrir o quizás ya la estoy utilizando y le falta un ingrediente estrella. Estoy en la búsqueda.

-¿Sabes cuándo cambiar de cocción?

No lo domino. Creo que tiene que ver con el orden y el momento adecuado para hacer las cosas.

¿Cuándo es el momento? Creo que no tengo que esperar el momento mágico, el momento de la musa, sino buscármelo y respetarlo; tiene que ver con la voluntad, la disciplina y la perseverancia.

-¿Tienes alguna receta infalible para casos de emergencia?

No, No hay remedios infalibles, ni recetas mágicas.

-¿La magia existe?¿Hay espacio para la magia en tu cocina?

Seguramente hay espacio, pero sale poco. Quizás debería buscar más espacios para la magia.

En mi caso, aparece en momentos concretos, e intento averiguar qué factores intervienen en la creación de esos momentos, para poder cocinarlo a voluntad.

Uno de los factores que he podido constatar es, estar solo y lejos de las interferencias habituales, otro, el poder acompañar ese momento con alguna bebida espirituosa, no grandes cantidades, algo sutil que crea un ambiente relajado para dejar fluir aquello que a veces no me permito y, otro factor importante está conectado con mi sexualidad, porque si me siento alimentado en esa parcela de mi vida, fluyo sin esfuerzo.

-¿Qué llevas practicando toda tu vida?

La empatía.

-Dime una palabra, un color, un olor y un sabor que te hayan alimentado

Una palabra: “hay solución”, cualquier problema tiene solución. Es un mantra para mi. Cuando tengo una dificultad me lo repito.

Un color: amarillo. Me da energía.

Un olor: Hay dos. Uno es el olor a Mustela, que me lleva a mi juventud, a mi primera novia, y me embriagaba, era muy sensual; y el otro, es el olor que desprendían de noche, en primavera, los árboles de la casa donde vivía. Había tilos y las eglantinas.

Un sabor: el sabor de los labios pintados y el del jamón ibérico.

-Con lo que sabes, ¿con qué tipo de cocina soñarías?

Una cocina explosiva, original, impactante, que despierte los sentidos más salvajes, los que no utilizamos; afrodisíaca.

Acabo la entrevista recordando que he leído en algún lugar, que el ingrediente estrella, no es aquel que destaca o predomina, sino el que aúna el resto de ingredientes, consiguiendo ese sabor característico de aquello que cocinamos.

Deseo que, acompañándonos en esta aventura gastronómica de la vida, hayáis podido disfrutar e incluso, quizás, encontrar algún tesoro, entre estas letras, para la vuestra.

Gracias Pep, por tu disponibilidad y tu apertura.

Aquesta imatge té l'atribut alt buit; el seu nom és 15f264a4-da6c-404c-93ca-20a10ddb9603.jpg

Leave a comment

L'adreça electrònica no es publicarà. Els camps necessaris estan marcats amb *

%d bloggers like this: